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Salud y Bienestar

Tipos de personalidad: cuáles son y cómo se clasifican

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¿Por qué dos personas pueden reaccionar de manera completamente diferente ante una misma situación? La personalidad es uno de los factores que ayudan a comprender estas diferencias y constituye un importante campo de estudio dentro de la psicología.

A lo largo del tiempo se han desarrollado distintas teorías para estudiar y clasificar la personalidad. Algunas proponen tipos de personalidad, mientras que otras analizan dimensiones o rasgos que pueden estar presentes en diferente grado en cada individuo.

Por este motivo, no existe una única respuesta a la pregunta de cuántos tipos de personalidad hay. Modelos como el indicador Myers-Briggs (MBTI), la clasificación de las personalidades A, B, C y D o la teoría de los rasgos parten de planteamientos diferentes para aproximarse al estudio de las diferencias individuales.

¿Qué es la personalidad?

La personalidad es el conjunto relativamente estable de patrones de pensamiento, emociones y comportamientos que caracterizan a una persona y que influyen en su manera de relacionarse consigo misma, con otras personas y con su entorno.

Su estudio permite analizar por qué existen diferencias individuales en la forma de interpretar situaciones, tomar decisiones o reaccionar ante determinados estímulos. Sin embargo, la personalidad no debe entenderse como algo completamente rígido e independiente de las circunstancias.

En su desarrollo pueden intervenir diferentes factores, desde aspectos biológicos hasta experiencias personales, aprendizaje y contexto social. Las bases biológicas de la conducta y el comportamiento humano permiten profundizar precisamente en algunos de los mecanismos que participan en nuestra forma de actuar.

La psicología de la personalidad trata de estudiar estas diferencias utilizando distintos modelos teóricos y métodos de evaluación. De ahí que encontremos clasificaciones basadas en tipos y otras centradas en rasgos o dimensiones.

 

Piezas de madera con la pregunta Who are you
La personalidad reúne los patrones de pensamiento, emociones y comportamiento que caracterizan a cada persona.

 

¿Cuántos tipos de personalidad existen?

No existe un número universal de tipos de personalidad aceptado por todos los modelos psicológicos. La cantidad depende de la teoría o sistema de clasificación que se utilice.

Por ejemplo, el MBTI propone 16 tipos de personalidad a partir de la combinación de cuatro pares de preferencias. Otra clasificación distingue entre personalidades de tipo A, B, C y D. Los modelos basados en rasgos, en cambio, no necesariamente dividen a las personas en categorías cerradas.

Este último planteamiento es importante. Modelos dimensionales como el Big Five analizan en qué grado aparecen determinados rasgos en una persona, en lugar de asignarle necesariamente un único tipo.

Por tanto, cuando hablamos de tipos de personalidad hay que considerar qué teoría se está utilizando, qué variables estudia y cómo interpreta las diferencias entre individuos.

Los 16 tipos de personalidad (MBTI)

El Myers-Briggs Type Indicator (MBTI) es un instrumento de clasificación de la personalidad desarrollado por Katharine Cook Briggs e Isabel Briggs Myers a partir de ideas relacionadas con los tipos psicológicos de Carl Gustav Jung.

El MBTI organiza las preferencias de una persona alrededor de cuatro pares: extraversión (E) o introversión (I), sensación (S) o intuición (N), pensamiento (Thinking, T) o sentimiento (Feeling, F) y juicio (Judging, J) o percepción (Perceiving, P).

La combinación de estas preferencias da lugar a 16 tipos de personalidad, representados mediante cuatro letras:

Tipo MBTIPreferenciasCaracterísticas asociadas habitualmente
ISTJIntroversión, sensación, pensamiento y juicioOrganización, responsabilidad y atención al detalle
ISFJIntroversión, sensación, sentimiento y juicioCooperación, compromiso y atención hacia los demás
INFJIntroversión, intuición, sentimiento y juicioReflexión, sensibilidad e interés por comprender a otras personas
INTJIntroversión, intuición, pensamiento y juicioPensamiento estratégico, independencia y planificación
ISTPIntroversión, sensación, pensamiento y percepciónPragmatismo, capacidad de análisis y adaptación
ISFPIntroversión, sensación, sentimiento y percepciónSensibilidad, flexibilidad y orientación hacia la experiencia
INFPIntroversión, intuición, sentimiento y percepciónIdealismo, creatividad y orientación hacia valores personales
INTPIntroversión, intuición, pensamiento y percepciónCuriosidad intelectual, lógica y pensamiento analítico
ESTPExtraversión, sensación, pensamiento y percepciónAcción, pragmatismo y adaptación a situaciones cambiantes
ESFPExtraversión, sensación, sentimiento y percepciónSociabilidad, espontaneidad y orientación hacia la experiencia
ENFPExtraversión, intuición, sentimiento y percepciónCreatividad, entusiasmo y búsqueda de posibilidades
ENTPExtraversión, intuición, pensamiento y percepciónCuriosidad, innovación y facilidad para explorar alternativas
ESTJExtraversión, sensación, pensamiento y juicioOrganización, decisión y orientación hacia resultados
ESFJExtraversión, sensación, sentimiento y juicioSociabilidad, cooperación y atención a las relaciones
ENFJExtraversión, intuición, sentimiento y juicioComunicación, empatía y orientación hacia otras personas
ENTJExtraversión, intuición, pensamiento y juicioEstrategia, decisión y orientación hacia objetivos

Estos perfiles pretenden describir preferencias generales y no determinan de manera absoluta cómo actuará una persona. Tampoco deben utilizarse como diagnóstico psicológico.

El MBTI ha alcanzado una considerable popularidad, especialmente fuera del ámbito clínico. Sin embargo, su interpretación debe diferenciarse de modelos dimensionales con un amplio desarrollo dentro de la investigación contemporánea sobre personalidad.

Personalidad tipo A, B, C y D

Otra clasificación conocida diferencia entre personalidad tipo A, B, C y D. A diferencia del MBTI, estas categorías no constituyen un sistema general equivalente de 16 perfiles, sino que proceden de distintas líneas de investigación y se han utilizado para describir determinados patrones de comportamiento.

De manera general, sus características pueden resumirse así:

  • Personalidad tipo A: se asocia con competitividad, orientación hacia los logros, impaciencia y una elevada sensación de urgencia.
  • Personalidad tipo B: suele describirse mediante una actitud más relajada, paciente y menos competitiva ante las situaciones cotidianas.
  • Personalidad tipo C: se ha relacionado con comportamientos como la contención emocional, la cooperación y una tendencia a evitar determinados conflictos.
  • Personalidad tipo D: hace referencia a un patrón caracterizado por una mayor afectividad negativa e inhibición social.

Estas denominaciones deben utilizarse con precaución. No representan cuatro categorías universales capaces de explicar toda la personalidad humana ni implican que todas las personas puedan clasificarse inequívocamente dentro de una de ellas.

Además, estos patrones surgieron en contextos de investigación diferentes. Por ello, resulta más adecuado entenderlos como formas de describir determinadas tendencias de comportamiento que como cuatro tipos exhaustivos de personalidad.

La teoría del rasgo y los rasgos de personalidad

Las teorías de los rasgos ofrecen una aproximación diferente. En lugar de intentar incluir a cada persona dentro de una categoría cerrada, estudian características relativamente estables que pueden presentarse en distintos grados.

Un rasgo puede entenderse como una tendencia a pensar, sentir o comportarse de determinada manera a lo largo del tiempo y en distintas situaciones. Una persona puede mostrar un nivel elevado de un determinado rasgo y otra presentar ese mismo rasgo en menor grado.

Este planteamiento permite construir perfiles más graduales. No es necesario establecer una frontera exacta entre, por ejemplo, una persona extrovertida y otra introvertida: pueden existir múltiples posiciones intermedias.

Uno de los modelos de rasgos más conocidos actualmente es el Big Five o modelo de los cinco grandes, que estudia cinco grandes dimensiones: apertura a la experiencia, responsabilidad, extraversión, amabilidad y neuroticismo.

Este enfoque muestra una diferencia fundamental entre hablar de tipos y rasgos de personalidad. Mientras los tipos agrupan características para crear categorías, los modelos de rasgos permiten observar en qué grado aparece cada dimensión en una persona.

Ejemplos de rasgos de personalidad

Existen numerosos términos que pueden utilizarse para describir características relativamente estables de una persona. Algunos ejemplos de rasgos de personalidad son:

  • Sociabilidad: tendencia a buscar y disfrutar de la interacción con otras personas.
  • Responsabilidad: predisposición hacia la organización, el cumplimiento de obligaciones y la constancia.
  • Empatía: capacidad para comprender los estados emocionales y perspectivas de otras personas.
  • Asertividad: tendencia a expresar opiniones, necesidades o posiciones de manera clara.
  • Curiosidad: interés por conocer nuevas ideas, experiencias o perspectivas.
  • Perseverancia: capacidad para mantener el esfuerzo orientado hacia una meta.
  • Cooperación: predisposición a trabajar con otras personas y buscar objetivos compartidos.
  • Estabilidad emocional: tendencia a mantener respuestas emocionales relativamente equilibradas ante situaciones adversas.

Estos rasgos no aparecen necesariamente de manera aislada. Una misma persona combina numerosas características y puede presentar distintos grados de cada una. Además, la conducta observable también depende de las circunstancias y del contexto en el que se encuentra.

Por eso, el análisis psicológico de la personalidad no consiste simplemente en elaborar una lista de adjetivos, sino en estudiar cómo se organizan y relacionan diferentes características y qué instrumentos permiten evaluarlas de forma adecuada.

 

Silueta de una persona con una representación del cerebro
La psicología estudia los rasgos y procesos que influyen en la personalidad y el comportamiento humano.

 

Estudiar psicología de la personalidad

Comprender los tipos y rasgos de personalidad permite aproximarse a una de las grandes preguntas de la psicología: por qué las personas piensan, sienten y se comportan de maneras diferentes.

La psicología de la personalidad estudia estas diferencias desde una perspectiva científica, pero se relaciona también con otras áreas de la disciplina. El comportamiento humano depende de la interacción entre personalidad, procesos cognitivos, emociones, aprendizaje, factores biológicos y entorno social.

Por ello, estudiar psicología implica conocer diferentes teorías sobre la personalidad y, al mismo tiempo, aprender los métodos utilizados para investigar y evaluar el comportamiento humano. También requiere distinguir entre modelos con objetivos y niveles de evidencia diferentes y comprender sus posibilidades y limitaciones.

Para quienes quieran profundizar en estos ámbitos, el Bachelor online en Psicología de la Universitat Carlemany permite adquirir una formación orientada al conocimiento científico del comportamiento y de los procesos psicológicos.