Logo UCMA
Solicita Información
+376 878 300

La importancia de tener un buen desarrollo profesional

29 de noviembre de 2023Universitat CarlemanyEmpleabilidad
  • Home
  • Actualidad
  • Blog
  • La importancia de tener un buen desarrollo profesional
El desarrollo profesional es un asunto que preocupa tanto a profesionales como a organizaciones. El motivo es que no promoverlo puede provocar situaciones como el abandono, la desmotivación y la pérdida de talento.
La importancia de tener un buen desarrollo profesional

Todo ello conlleva otros problemas asociados que pueden echar a perder posibilidades de crecimiento en los entornos organizacionales.

Además los cambios sociales y los avances tecnológicos que se han vivido en los últimos años, junto con la transformación que ha experimentado el tejido empresarial, ha provocado que los puestos de trabajo hayan evolucionado paralelamente. Además, a medida que estos aspectos se desarrollan, surgen nuevas necesidades dentro del mercado laboral que requieren perfiles especializados con nuevas capacidades. 

Si a esto le sumamos la fuerte competitividad que caracteriza al mercado laboral, obtenemos la creciente necesidad de especialización dentro de todos los sectores, lo que ha hecho que sea completamente necesario trabajar en las competencias y reciclarse profesionalmente. Para poder lograrlo han surgido dos aspectos claves: el upskilling y el reskilling, que se han adentrado en el entorno laboral para ayudar a los/as trabajadores/as a reinventarse o actualizarse en este entorno tan cambiante.

¿Qué es el desarrollo profesional?

El desarrollo profesional consiste en el modo en que una persona avanza durante su trayectoria laboral tras finalizar su periodo formativo inicial.

Esto es, la manera en que discurre la etapa en la que una persona se dedica a desempeñar una profesión durante la edad adulta. Lo habitual es que se trate de un proceso de continuo aprendizaje y mejora, si bien es cierto que no siempre es así.

Los motivos de que no suceda, pueden ser:

  • Internos: por ejemplo, que la persona decida no promocionar o no logre adquirir nuevas competencias necesarias para cambiar de funciones.

  • Externos: la empresa o la entidad en que desempeña sus labores no le permiten ese avance.

La importancia de tener un buen desarrollo profesional

Si entendemos el desarrollo profesional como el avance y la mejora de competencias, y, por tanto, de beneficios asociados, podemos deducir que la importancia radica en esto mismo.

Por una parte, cada profesional que se desarrolla recibe mejores condiciones contractuales y además aumenta con calidad su desempeño.

Sin embargo, este tipo de desarrollo no es tan frecuente en la mayoría de empresas, en las que lo normal es que una persona no tenga demasiada movilidad. Esto es, lo habitual es que no haya muchos ascensos en estructuras rígidas y verticales.

De hecho, este progresar y llegar a altos cargos, es excepcional y responde a un modelo que no es tan antiguo. En definitiva, los organigramas empresariales suelen contar con pocos perfiles en los altos mandos y muchos en los puestos de menor especialización o categoría.

Es por ello que en ocasiones para ascender hay que cambiar de empresa. Y es precisamente esto lo que las empresas deben prevenir y evitar.

Dentro de este ámbito existe el concepto de upskilling o capacidad de mejorar y ampliar las habilidades que ya se tienen. Se pueden adquirir nuevos conocimientos y competencias que permitan desarrollar tareas más avanzadas en el entorno al que se pertenece. Esto ayuda a mantener una posición relevante y competitiva en un mercado laboral que se encuentra en constante evolución. 

Los empleados deben basarse en el reskilling implica adquirir habilidades completamente nuevas que permitan desempeñar roles diferentes a los actuales. Esto puede traer nuevas oportunidades profesionales y prepara para los posibles cambios en la carrera profesional de las personas. Brinda flexibilidad y posicionamiento para aprovechar las tendencias emergentes en el mercado laboral. 

Son muchas las empresas que ya tienen en cuenta estas políticas de retribución para que sus empleados/as puedan optar a continuas formaciones o cursos en los que poder adquirir nuevas habilidades. Pero, cuando las compañías aún no han implementado estas políticas, es el momento en el que los/as trabajadores/as deben invertir proactivamente en sus habilidades para poder desarrollarlas y ampliarlas, ya que, en un mercado laboral tan competitivo, donde la falta de talento cualificado está más vigente que nunca, diferenciarse es la clave para dar un salto profesional.  

Ventajas de tener un gran desarrollo profesional

Una persona que cuida su desarrollo profesional y mantiene una formación continua, irá adquiriendo competencias que le conviertan en un gran activo para su empresa.

Además, su estatus y calidad de vida muchas veces mejorará al mismo tiempo. Sin olvidar que su autonomía y autovaloración le permitirán sentir satisfacción por su desempeño y, por tanto, bienestar emocional. Siempre y cuando esta mayor responsabilidad no suponga "dedicación exclusiva" y el abandono de otras áreas vitales.

¿Cómo tener un buen desarrollo profesional?

Las personas que tienen un buen desarrollo suelen poseer algunas, o todas, de estas características:

  1. Se implican en su trabajo: lo hacen desde el primer momento sin necesidad de una obligación externa. Les gusta lo que hacen y comprenden la necesidad de que su labor se realice en óptimas condiciones. Los resultados los toman como propios y se esfuerzan porque sean buenos.

  2. Saben trabajar en equipo: es habitual que sean personas preparadas para trabajar junto a diferentes profesionales, capaces de aportar y hallar soluciones grupales.

  3. Ponen en valor el desempeño de sus colegas: respetan el conocimiento y la experiencia de las personas con las que trabajan. Aprenden de las personas con las que colaboran.

  4. Dan importancia a la capacitación: son conscientes de que el esfuerzo sin preparación no es suficiente. Invierten su tiempo y recursos en mejorar dentro y fuera de su organización.

  5. No se acomodan: aunque logren un puesto que responda a sus necesidades y les proporcione estabilidad, se mantienen en la búsqueda continua de mejora.

  6. Conocen el negocio y la organización: son personas que no ven su jornada como una cuestión a cubrir, ni su empresa como algo ajeno. Les interesa comprender el negocio en su totalidad, ir más allá de su departamento y estar en línea con los valores y filosofía de su empresa.

  7. Cuidan su comunicación y las relaciones interpersonales: todo lo anterior lo logran a través de un minucioso cuidado de sus relaciones en el entorno laboral.

Ejemplos de desarrollo profesional en una empresa

Ya hemos visto cómo una persona con su conducta y su actitud puede favorecer un mejor desarrollo.

Ahora queremos dejar claro que las empresas necesitan saber que el talento de las personas que contratan tiene que ser atraído y alimentado. Un modo de conseguirlo es implementar estrategias de recursos humanos que pongan en el centro:

  • Atraer: llevar a cabo acciones de visibilidad que les permitan llegar a profesionales que encajen y aporten valor. Realizar labores de prospección y búsqueda activa de talento.

  • Educar: asegurarse de que cada persona trabajadora conoce cuál es la filosofía, la misión y la visión que les mueve.

  • Entrenar: establecer programas de capacitación personalizados para entrenar y mejorar las competencias necesarias en cada puesto. 

  • Motivar: formar a líderes que sepan de qué modo incentivar y manejar equipos. Además, es crucial que quienes coordinan y dirigen sean capaces de detectar los talentos de las personas bajo su supervisión.

  • Autorizar y delegar: si no se le permite tomar decisiones a una persona, jamás avanzará en su cometido.

  • Premiar o recompensar: otorgar beneficios y recompensas no es tarea fácil. Hay que saber hacerlo bien para evitar promover algunos tipos de motivación que no son tan "sanas". Para ello hay que conocer a la persona y atender a sus demandas.

Para conseguirlo, es importante que la comunicación corporativa sea la adecuada. Para conocer, apoyar e impulsar el desarrollo de manera idónea.

Conclusión

  • Sin capacitación y formación continua no es posible el desarrollo profesional. 
  • Adaptación al cambio: las habilidades que eran relevantes en el pasado pueden volverse obsoletas rápidamente. Al invertir en tu desarrollo, te aseguras de estar preparado/a para enfrentar nuevos desafíos y aprovechar las oportunidades emergentes en tu campo. 
  • Al invertir en tu upskilling y reskilling, estás invirtiendo en tu propio crecimiento y desarrollo profesional. Adquirir nuevas habilidades te brinda la oportunidad de asumir roles más desafiantes, obtener promociones y aumentar tus perspectivas de carrera. 
  • Ventaja competitiva: aquellos profesionales que se esfuerzan por mejorar constantemente tienen una ventaja sobre otros candidatos/as. Al invertir en tu desarrollo, te destacas como alguien comprometido/a con el aprendizaje continuo, lo cual es muy valorado por las empresas. 
  • Satisfacción y realización personal: el aprendizaje y el crecimiento constantes son fundamentales para sentirte satisfecho/a y realizado/a en tu carrera. Al invertir en ti mismo/a, te estás dando la oportunidad de explorar tus intereses, expandir tus horizontes y descubrir nuevas pasiones en tu trabajo.

Es por ello que hay que tomar en serio qué formación realizar y en qué lugar. En la Universitat Carlemany nos esforzamos por desarrollar los mejores programas formativos y te acompañamos y guiamos para garantizar que adquieres las competencias necesarias.

No importa si aún no has iniciado tu carrera profesional, o si ya la has iniciado y quieres seguir avanzando. Te esperamos para impulsar tu desarrollo profesional.