8 de Febrero

12 técnicas de motivación laboral en una empresa

Universitat Carlemany

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Las técnicas de motivación laboral persiguen un objetivo claro: mantener altos la productividad y el rendimiento, e incluso mejorarlos. Establecer qué técnicas funcionan mejor en cada entorno concreto lleva tiempo y cierta dosis de ensayo/error. En este artículo, exploramos 12 de ellas. Algunas son formas originales de motivar a los empleados y otras son más clásicas, pero todas ellas resultan efectivas.

¿Qué son y cuáles son las técnicas de motivación laboral?

Las técnicas de motivación laboral son herramientas que pueden concretarse en hábitos, actitudes o procedimientos que contribuyen a la productividad, la satisfacción en el trabajo.  Son los directivos y los mandos intermedios los que pueden utilizarlas, aunque lo ideal es crear una cultura que fomente la automotivación. En este segundo caso, serán los propios empleados los que usen estas técnicas en su propio beneficio. 

12 técnicas de motivación laboral aplicables a cualquier empresa

1. Solicitar la opinión de los empleados

Realizar encuestas periódicas a los empleados para conocer su satisfacción es una manera de mantenerlos comprometidos con la empresa. Lo ideal es que dichas encuestas sean anónimas e incorporen la solicitud de sugerencias para mejorar el ambiente de trabajo.

Como parte de esta técnica, es importante que se lleven a cabo acciones que dejen constancia de que las opiniones y sugerencias de los empleados se han tenido en cuenta. De nada sirve lanzar una encuesta si después no hay un cambio efectivo

2. Ofrecer programas de crecimiento personal

Crear un programa de crecimiento personal puede ser tan sencillo como reembolsar el importe de la matrícula en determinados cursos relacionados con la actividad de la empresa. Esta técnica de motivación laboral combina muy bien con una buena estrategia de promoción interna. 

3. Reconocer el trabajo bien hecho

Nada sustituye a un salario adecuado al puesto que se desempeña. Sin embargo, hay maneras alternativas de validar al trabajador y que no suponen un sobrecoste. El trabajo bien hecho merece ser reconocido y elogiado, a ser posible de manera sincera y personal. El cerebro humano tiende a reaccionar mejor a los refuerzos positivos que a los negativos. El hecho es que, una vez recibido el primer elogio, buscamos que la experiencia de la validación se repita, por lo que seguiremos esforzándonos.

4. Establecer objetivos a corto plazo

Los objetivos a largo plazo son perfectos para medir el éxito de una empresa, pero a efectos de motivación, los objetivos más pequeños y medibles funcionan mejor. De hecho, elaborar un programa de objetivos semanales y mensuales es una de las más efectivas técnicas de motivación laboral. Una de las que denominábamos formas originales de motivar a los empleados. Un objetivo cercano es una meta a batir. Y, una vez conseguido, establece un nuevo punto de partida. Los objetivos semanales ayudan a que los empleados perciban las semanas con unidades independientes y no como partes de un bucle eterno de trabajo tedioso. Dentro de los diferentes tipos de motivación laboral, este en concreto es sencillo de implementar.

5. Celebrar logros de equipo

En algunas ocasiones no es posible establecer objetivos a corto plazo porque los proyectos de un equipo determinado son de larga duración. En ese caso, es imprescindible diseñar un calendario que contenga los hitos más importantes del proyecto. Celebrarlos como logros independientes mantendrá la motivación de los empleados a un nivel alto. Si además acompañas las celebraciones con algún tipo de recompensa, mejor que mejor.

6. Mantener una actitud positiva

Crear una cultura positiva es una excelente manera de mantener la motivación de los empleados. La forma más fácil de hacer esto es irradiar positividad uno mismo. Algunas personas son positivas por naturaleza, otras necesitan esforzarse. En muchos casos, pequeños cambios en el entorno laboral pueden mejorar el buen ambiente general. Algo tan sencillo como ofrecer café gratis en la zona de cafetería o flexibilizar los horarios de entrada y salida puede hacer milagros por el buen ambiente laboral.

7. Crea un programa de tutorías

Un buen mentor puede ofrecer aliento, consejo y comprensión. Sobre todo si el trabajo que se desempeña es altamente especializado y la familia no lo domina. Un programa de tutorías o mentorías básico consiste en emparejar a los empleados más experimentados con los que tienen menos experiencia para que los primeros guíen a los segundos a lo largo de su trayectoria profesional y les ofrezcan consejos y aliento. Dentro de los diferentes tipos de motivación laboral, este funciona en dos direcciones: motiva tanto al mentor como al empleado de menos experiencia.

8. Crear un espacio de trabajo cómodo e inspirador

Es importante trabajar en un entorno que sea cómodo e inspirador. El color en las paredes, las fotografías o lemas inspiracionales y las plantas son detalles que suman, por eso los mencionamos en la lista de técnicas de motivación laboral. El orden y la limpieza también son más efectivos a la hora de subir la productividad que el desorden y el caos.

9. Fomentar la atención plena

Es bueno animar a los empleados a desestresarse y descansar durante la jornada laboral. Las clases de yoga o meditación durante el almuerzo son herramientas de gran valor, aunque el mindfulness se puede practicar durante 5 minutos cada hora sin levantarse de la silla y sin que perjudique al rendimiento. Sin duda, esta es una de las formas originales de motivar a los empleados. También resulta muy efectiva a la hora de crear buen ambiente.

10. Compartir los beneficios como técnica de motivación laboral

En las empresas que ofrecen un programa de participación en beneficios, los empleados están personalmente interesados en el éxito financiero de la organización. Además, formar parte de la organización con respecto a beneficios fomenta precisamente el sentido de pertenencia y la identificación con la empresa. Ambos mejoran el rendimiento a través de la motivación. Este es uno de los tipos de motivación laboral más tradicionales.

11. Llevar los beneficios al siguiente nivel

Los empleados tienden a esperar beneficios estándar, como tiempo libre pagado, seguro médico e incluso flexibilidad horaria. Es posible mejorar su motivación mejorando los beneficios. Una manera de hacerlo es destinar cierto tiempo a la semana a dinámicas para reducir el estrés laboral. Ahora que el teletrabajo está en el punto de mira, mantenerlo uno o varios días también se valora positivamente. Este tipo de beneficios, que incluyen las facilidades para la conciliación familiar, mejoran la salud, aumentan la motivación del equipo y alientan a las personas a permanecer más tiempo en una empresa.

12. Ofrecer un programa de incentivos

Crear un programa de incentivos que recompense a los empleados por trabajar a un alto nivel de manera constante, además de celebrar hitos o éxitos, es una gran técnica de motivación laboral. En este sentido, los incentivos no financieros como días adicionales de vacaciones o semanas de trabajo intensivo son tan válidos como los incentivos puramente económicos.

Algo muy positivo sobre los programas de incentivos es que ni siquiera tienen que estar conectados con el desempeño. Se pueden usar para animar al equipo a participar en programas de capacitación: los miembros del equipo que vieran la mayor cantidad de videos cada semana podrían recibir una recompensa.

Puesto que todas estas técnicas de motivación laboral se aplican en cualquier sector empresarial, los alumnos de todos los báchelors de Universitat Carlemany reciben información en profundidad acerca de los mismos. ¿Conoces ya nuestra oferta formativa?