26 de Marzo

¿Qué hace un profesional del diseño de espacios?

Universitat Carlemany

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El profesional del diseño de espacios es una figura fundamental para el sector público y privado.

El diseño de espacios: concepto y definición

El diseño de espacios consiste, en esencia, en la forma que se le da a un espacio predeterminado, sea este público o privado. Estudiar diseño te permitirá conocer las alternativas e ideas que puedes implementar en un espacio concreto. 

Lo cierto es que el diseño del espacio es un agente de cambio y transformación social. El profesional del diseño de espacios tiene un rol fundamental a la hora de trasladar un concepto concreto a un espacio físico. 

Cuando se trata de un espacio comercial, lo que se busca principalmente es que este permita maximizar la identidad del negocio y, en última instancia, las ventas. Por otro lado, los espacios públicos generalmente priorizan la accesibilidad, la funcionalidad y el tránsito en el mismo. 

Las acciones de un profesional del diseño tienen una relevancia estratégica crucial. Por ello, es importante conocer sus funciones para entender hasta qué punto son relevantes.

Las funciones del profesional del diseño de espacios

Los profesionales del diseño de espacios tienen un margen de autonomía, pero, al final, su función estará determinada por sus clientes. Estos pueden ser administraciones públicas, empresas o particulares. Hay tres grandes bloques de casuísticas que se pueden estudiar:

1. Delimitar la distribución de una vivienda

La distribución de los ambientes de una vivienda es sumamente importante y, por esa razón, se ha popularizado esta figura. Buscar más o menos luz, más o menos intimidad o una distribución funcional son elementos importantes. 

Por regla general, lo que se busca en una vivienda es el confort y una sensación positiva. Ahora bien, la funcionalidad es también un objetivo importante y, en según qué caso, fundamental.

2. Organizar el espacio de una zona comercial

Esta es una funcionalidad decisiva para generar valor, mucho más de lo que puede parecer a simple vista. Y esto se aplica en centros comerciales, tiendas y, en definitiva, cualquier superficie dedicada a este uso.

La distribución y organización de un espacio hace marca y transmite unos determinados valores. Y, aunque esta identificación puede ser más sutil, acaba calando en el consumidor. La idea principal que subyace es que la distribución del espacio no puede ser contradictoria con los valores de marca que se quieren transmitir.

Lo cierto es que, según el tipo de cliente, se impondrá una organización distinta. No es lo mismo atender a una población joven que a una de mediana edad, porque las prioridades cambian. Además, el entorno exterior influirá, tanto por luminosidad como por temperatura o posibilidades de accesibilidad. Esta es, por tanto, una parte compleja que requiere de un trabajo conjunto.

Esta es la razón por la que los profesionales del diseño de espacios tienen que trabajar codo con codo con los gerentes y responsables estratégicos de las empresas. Al fin y al cabo, organizar un espacio es, también, una estrategia de venta a largo plazo.

3. Proponer un diseño del espacio público

El diseño del espacio público es otra de las variantes importantes de esta profesión. 

La idea central es que se propongan los usos y distribuciones funcionales de un espacio dentro de las directrices que indiquen los gestores urbanísticos de los mismos. Para ello, hay que tener en cuenta si hay que incluir mobiliario o no, zonas verdes, carriles, etc. 

Las acciones del diseño urbano son variadas. Por lo general, podemos referirnos a parques públicos, plazas, cementerios, edificios o vías públicas, si son compatibles con otras zonas. Hoy se da prioridad a valores como la accesibilidad, la humanización, el confort o la funcionalidad, pero eso dependerá de cada administración. 

Las preferencias de los ciudadanos cambian, y las prioridades también. En las primeras décadas del siglo XX se daba importancia al acceso mediante vehículos, mientras que hoy se humanizan las calles para que los peatones ganen espacio.

La potencialidad de cambio es enorme porque, con estas decisiones, se pueden cambiar hábitos de una población. Es por ello que el diseño de espacios es central en cualquier política pública, siempre dentro de unas pautas previas.

Conclusión

Hoy decidir un diseño del espacio es fundamental, ya sea para una empresa, para un particular o para una administración. El profesional del diseño de espacios tiene un protagonismo importante para marcar tendencia y ayudar que este sea más funcional, habitable o armónico, según los objetivos.