16 de Junio

¿Qué es la psicología aplicada a la conducción y seguridad vial?

Universitat Carlemany

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La psicología del tráfico es una ciencia que estudia cómo la conducción es una habilidad que ha evolucionado con el tiempo. Los estudios en psicología nos permiten entender cómo las personas conducen para darse cuenta de que pueden controlar lo que sucede a su alrededor y su entorno.

Para poder notar esto, las personas que conducen deben ser conscientes de sus propios pensamientos y sentimientos mientras lo hacen. De esta manera, pueden identificar cuando algo parece que va mal y hacer algo al respecto. 

La mayoría de las personas pensarán en la idea de que la atención del conductor se concentre en la carretera y evitará otras distracciones. Sin embargo, también existe una perspectiva psicológica al conducir, centrándose en cómo los conductores pueden evitar situaciones peligrosas al ser conscientes de la carretera y de sus alrededores. Todo esto lo estudia la psicología del tráfico.

Psicología del tráfico: ¿Por qué es importante cómo conducimos?

En este mundo digital, las personas que se ven día a día viven en una realidad de redes sociales donde se sienten como los máximos responsables de la toma de decisiones. Pero la verdad es que no siempre controlamos cómo se conduce.

La investigación sobre automóviles sin conductor sugiere que la conducción humana puede ser reemplazada por la IA antes de lo que se pensaba. Ha habido mucho debate sobre si los humanos deberían ceder o no su control a las máquinas. La idea de que los humanos están perdiendo su sentido de independencia hace que algunas personas se pregunten si vale la pena seguir conduciendo o incluso tener un automóvil.

El futuro de la conducción es incierto, pero una cosa es segura: nos afectará a todos, desde los automóviles y las carreteras hasta las empresas de transporte y tráfico, así como la forma en que la sociedad se organiza en el espacio y el tiempo.

¿Qué es la psicología aplicada a la conducción?

La psicología es una ciencia que se centra en el comportamiento humano. Si bien la conducción es una actividad que implica mucho comportamiento humano, también se considera una actividad práctica.

Según los expertos en psicología del tráfico, las personas tienden a conducir de dos maneras diferentes: como si estuvieran siguiendo un algoritmo específico o como si estuvieran creando el algoritmo ellos mismos. Los estudios muestran que los conductores que son más conscientes de sus acciones mientras conducen tienen más probabilidades de tener tasas de accidentes más bajas.

El futuro de la conducción utilizará la psicología y el uso de asistentes de inteligencia artificial como Alexa y Siri para el reconocimiento de voz y el software de reconocimiento de voz como IBM Watson, que puede ayudar a los conductores a tomar decisiones en todas las situaciones.

¿Qué impacto real tiene conducir en la salud mental?

El vínculo entre la conducción y la salud mental es innegable, y eso lo demuestra la psicología del tráfico. Hay muchos estudios que muestran cómo los automóviles pueden contribuir al desarrollo de ansiedad, depresión, abuso de sustancias y otras muchas afecciones.

Un estudio realizado por la American Driver Association del año 2020 demostró que los conductores que se encontraban bajo situaciones como hablar por teléfono, o estar más distraídos al volante tenían más probabilidades de sufrir un accidente de automóvil que aquellos que conducían en silencio. Esto demuestra que la distracción es peligrosa para la salud al volante.

Con tantas distracciones en la vida diaria, se necesitan herramientas para ayudarnos a manejar el estrés que sentimos por las presiones del día a día, y la psicología del tráfico las proporcionan.

La conexión entre la salud mental y la conducción se ha estudiado desde la década de 1940. De hecho, se han realizado muchos estudios que muestran cuán potencialmente peligrosas pueden ser las distracciones para la salud y seguridad en la carretera.

¿Cómo te puede ayudar la psicología del tráfico a conducir mejor?

La psicología del tráfico puede ser de gran ayuda para conducir, especialmente en su sentido eminentemente práctico. Poner en práctica algunas de estas pautas en la conducción, debería mejorar esta de una forma exponencial. Algunos de los principios de psicología que se pueden utilizar para mejorar las habilidades de conducción son:

Concentrarse en una tarea a la vez al conducir

Conducir es una tarea desafiante que requiere toda la atención para mantenerse en la carretera. La forma en que se conduce puede tener un gran impacto en la vida de otras personas.

Hacer varias cosas a la vez al conducir puede ser peligroso y provocar accidentes. Siempre es útil concentrarse en una tarea a la vez para que pueda mantenerse seguro y aprovechar al máximo el viaje.

Distracciones, las mínimas al conducir

Al conducir, las distracciones pueden ser fatales y provocar accidentes graves. Todos sabemos que es importante mantener el teléfono en el automóvil pero no en la cabeza. Pero esta ha sido una tarea desafiante para muchos conductores.

Las distracciones, según los datos que proporciona la psicología del tráfico, son un problema común para muchos conductores en el tráfico y también cuando conducen largas distancias. Esto se debe a que los conductores se distraen cuando se aburren fácilmente con su teléfono mientras conducen y hacen cosas que en absoluto son recomendables cuando se está detrás de un volante. La mejor y más segura opción es poner toda la atención en la carretera que tienen por delante.

Mantener la calma en situaciones de estrés gracias a la psicología del tráfico

El tráfico es algo con lo que todos tenemos que lidiar en algún momento de nuestras vidas. Hay diferentes formas de lidiar con los incidentes de tráfico y para alguien que no está acostumbrado, puede ser bastante difícil.

Es importante que las personas sepan cómo mantener la calma en situaciones de tráfico para que puedan reaccionar adecuadamente y evitar sufrir un accidente. Algunas personas tienden a explotar cuando se quedan atascadas en el tráfico y se vuelven muy agresivas con su situación, mientras que otras tratan de no pensar en el problema y simplemente dejan pasar el tiempo.

El primer paso para mantener la calma es estar atento a su entorno. Si es consciente de lo que sucede a su alrededor, podrá reaccionar en consecuencia si es necesario.