28 de Julio

Proyecciones de empleo por países para 2030

Universitat Carlemany

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Las proyecciones de empleo 2030 por países y sectores son sumamente importantes. Esta entrada ofrece más detalles acerca de las cuestiones que han de conocerse.

 

Las proyecciones de empleo 2030, principales cuestiones a tener en cuenta

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030 marcan, en el objetivo número 8, varias cuestiones relacionadas con el crecimiento económico y la ocupación.

Es relevante señalar que, aunque la pandemia del COVID-19 ha hecho que algunos procesos se aceleren, no cambia las pautas generales. La existencia de varias economías emergentes y superpobladas como China e India ya estaba prevista cuando la ONU marcó los ODS. Y el desarrollo tecnológico que se ha logrado no se está paralizando; al contrario, ha servido de acicate para nuevas experiencias económicas.

Por otra parte, hay que señalar que hay matices en función de la región. Como principio general, la zona con mayores transformaciones será Asia, aunque se tendrá que comprobar la idiosincrasia y estructura económica de cada país. El contrapunto está en África, donde los cambios se realizarán, a priori, de forma más lenta y con menor impacto proporcional.

Las principales proyecciones que se marcan en el año 2030 para el ámbito laboral son las siguientes:

 

1. Aumento del teletrabajo

El aumento del teletrabajo es una realidad que ya estaba en desarrollo. Sin embargo, la eclosión de la pandemia ha llevado a que el número de personas ocupadas se dispare.

La proyección para el 2030 es de un aumento ostensible, pero es importante señalar con grandes variaciones según el país. En España se calcula un 18 % de teletrabajadores para ese año, mientras que Estados Unidos contabiliza un 28 %. Hay que señalar que la media de los países desarrollados estará entre el 20 y el 25 %. La brecha digital va a ser determinante, sobre todo, en los países emergentes.

Lo que sí hay que comentar es que, aunque se realizan estas proyecciones, no puede determinarse una cantidad concreta. Eso sí, hay economías que estarán menos expuestas a esta modalidad, como aquellas que dependen mucho de sectores como el turismo o la fabricación industrial. Ahora bien, las economías de servicios no enfocados al público general sí podrán aumentar en gran medida su porcentaje de población que teletrabaja.

Sea como fuere, sí parece evidente que el teletrabajo ha llegado para quedarse y que supondrá una parte significativa del empleo.

 

2. Aumento de empleo en el sector sanitario

La pandemia del COVID-19 ha aumentado la demanda de trabajadores en el sector sanitario, tanto directa como indirecta. A esto se suma el hecho de que, dentro de los ODS, la sanidad tiene una importancia estratégica.

El número de personas que cumplan funciones sanitarias aumentará, tanto en hospitales como en atención primaria. Y, junto con ello, las personas dedicadas a la investigación, tanto de enfermedades como farmacológica. A medio plazo, no parece que esta circunstancia vaya a cambiar.

Además, hay que recordar que el envejecimiento medio de la edad mundial, sobre todo en los países desarrollados, va a obligar a que haya más personal dedicado a estas labores. Excepto en África, donde la media de edad aumenta muy lentamente debido a su alta fecundidad, este proceso es generalizado.

Para el año 2030 hay que hacer referencia, también, al aumento de personas dedicadas a esta función en los países emergentes. El refuerzo de los sistemas de sanidad pública será clave.

 

3. Profesiones vinculadas a la Inteligencia Artificial (IA)

Las profesiones vinculadas a la IA tendrán un importante desarrollo hacia 2030. Y esto incluye no solo a programadores o ingenieros, sino también a mecánicos o personas especializadas en la fabricación.

La IA está, también, ligada al Big Data. Hoy el Data Science y la formación al respecto es la principal fuente de generación de valor, y todo parece indicar que lo seguirá siendo hacia 2030. Por lo tanto, es conveniente que conozcas cuáles son las principales posibilidades. La capacidad de analítica y de programación para que se tomen decisiones autónomas y certeras será clave. No en vano, los datos dan información valiosa en todos los ámbitos, desde el productivo al comercial.

La IA va, también, unida a la robotización. En esta línea, se va a buscar que un robot pueda realizar aquellas funciones que, con normalidad, haría un humano. Y, para ello, es necesario diseñar el software adecuado, de manera que este campo de desarrollo tiene aún una gran proyección. En la industria, el uso de robots es cada vez más importante y la tendencia es que lo sea en mayor medida, hasta el punto de sustituir gran parte de la mano de obra física.

En los últimos años, sobre todo desde 2015, se ha multiplicado el uso de la IA. Además, hay que señalar que esta circunstancia permitirá marcar la diferencia en el momento de decidir el alumno su futura formación.

 

4. Energías Renovables

Los puestos de trabajo vinculados a las energías renovables también aumentarán exponencialmente hacia 2030. Se calcula que, desde 2015 a 2030, se pueden generar un total de 24 millones de empleos, según la OIT (Organización Internacional del Trabajo). Esta es una de las proyecciones de empleo 2030 más definidas, por lo que la formación en Ciencias Ambientales se presenta como una apuesta de futuro a tener en cuenta. 

Esta transición energética se utilizará en todos los ámbitos, y no se refiere solo a la construcción de dispositivos eólicos o solares, sino también a vehículos eléctricos y cualquier tipo de elemento neutro en emisiones. Hay que señalar, sin embargo, que la zona con más crecimiento será Asia y el Pacífico. Esta cuestión tiene lógica si recordamos que es el continente más poblado del mundo, con una diferencia significativa.

Conviene recordar que algunos países ya están tomando medidas para acelerar el proceso. Por ejemplo, se implementa una política medioambiental dura, se pone fecha de caducidad a la fabricación de motores de explosión o se aumentan los impuestos a las energías contaminantes. En consecuencia, este proceso se convierte en una necesidad ineludible para las empresas.

Es importante señalar que, en los ODS 2030, el número 7 se refiere al objetivo de lograr una energía asequible y no contaminante. Por lo tanto, y en la medida de las posibilidades de cada país, hay un propósito compartido al respecto.

 

Conclusión

Las proyecciones de empleo 2030 indican nuevos campos laborales, por lo que la formación se hace clave. Es conveniente conocer cuáles son las tendencias para mejorar y, sobre todo, saber dónde hay oportunidades laborales o económicas de futuro.