1 de Octubre

¿En qué consiste la Nutrición clínica y la dietética hospitalaria?

Universitat Carlemany

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Los profesionales saben bien cuál es la crucial importancia de la nutrición clínica y dietética hospitalaria para el bienestar de los pacientes. Por esa razón, cada vez es un tema en el que se profundiza más, para encontrar las mejores alternativas que permitan a las personas que lo necesitan hacer que la nutrición sea un "tratamiento" más.

Gracias a la nutrición clínica y dietética hospitalaria es posible saber cuáles son los efectos que tienen los alimentos tanto en la salud como en el organismo. No hay que olvidar que la nutrición y la dieta repercuten de forma muy importante en el bienestar físico, pero también en el mental. 

La dieta de una persona es uno de los factores más importantes de su salud. El cuerpo necesita nutrientes específicos para mantenerse sano. La insuficiencia o la falta de estos nutrientes conducirán a ciertas enfermedades y otras condiciones de salud, así como a una disminución de la calidad de vida.

Nutrición clínica y dietética hospitalaria, ¿qué significan estos conceptos?

Si bien nutrición clínica y dietética hospitalaria están muy relacionados, cada uno cuenta con sus particularidades.

La nutrición clínica

La nutrición clínica es el cuidado y el tratamiento nutricional de personas con enfermedades, lesiones u otras afecciones médicas. Es, sin duda, una parte integral tanto de la atención aguda como de la atención crónica. Comienza con una evaluación y un diagnóstico médico.

Este tipo de nutrición se practica con mayor frecuencia en hospitales, centros de atención a largo plazo u otros centros médicos. Un nutricionista clínico autorizado puede ayudar a garantizar que las personas con afecciones médicas reciban una nutrición adecuada para mantener su salud y combatir las enfermedades.

La importancia de la nutrición clínica se deriva de su capacidad para influir positivamente en el curso y el resultado de muchas enfermedades como la diabetes, la obesidad, el VIH / SIDA, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y otras afecciones graves de salud.

Durante décadas, los profesionales médicos han sabido que una nutrición adecuada puede tener un impacto significativo en los pacientes con enfermedades. A medida que ha evolucionado la comprensión del papel de los alimentos, los médicos han descubierto que se pueden utilizar no solo para mejorar la salud en general, sino también para prevenir nuevas enfermedades.

Es importante que cada individuo sepa qué implican la nutrición clínica y dietética hospitalaria porque las dos pueden ayudar a comprender cómo la dieta influye sobre la salud y en qué debe consistir una dieta en función de las necesidades de la persona. La nutrición clínica es el estudio de los efectos de los alimentos en la salud física y mental de un individuo. Tiene en cuenta todos los aspectos de los alimentos, incluidos no solo los nutrientes. También considera las sustancias que causan problemas, como alérgenos o aditivos entre otros muchos.

La dietética hospitalaria, ¿en qué consiste?

Los profesionales que trabajan en dietética hospitalaria se especializan en brindar orientación nutricional a los pacientes que se encuentran en el hospital o que reciben atención por enfermedades crónicas. El objetivo principal de la dietética hospitalaria es garantizar que los pacientes reciban la cantidad adecuada de nutrientes y vitaminas durante su estadía en el hospital. Los dietistas deben poder controlar la condición actual de su paciente, así como también cómo afectará su dieta.

Un error común es que los dietistas solo trabajan con personas con sobrepeso u obesidad, pero esto no es cierto. Pueden trabajar con personas que tienen cualquier tipo de enfermedad crónica, como diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, cáncer, VIH / SIDA, enfermedades mentales y demencia.

¿Cuál es la diferencia entre nutrición clínica y dietética hospitalaria entonces?

Si bien es cierto que nutrición clínica y dietética hospitalaria están muy relacionados, no son lo mismo, como hemos podido ver. Es por esta razón por lo que, frecuentemente, son términos que se confunden.

La nutrición clínica consiste en el estudio y el conocimiento de los nutrientes que hay en los alimentos y el impacto en el organismo según las características de cada persona. Por otro lado, la dietética hospitalaria se centra más en ayudar a los pacientes a cumplir con un propósito concreto. Esta es la diferencia básica entre nutrición clínica y dietética hospitalaria: la primera pone el foco en la composición de los alimentos y su impacto en el paciente, mientras que la dietética hospitalaria planifica qué alimentos (basándose en la nutrición) son adecuados para el paciente.

La nutrición clínica no se trata solo de comer bien, sino también consiste en enseñar a las personas a comer bien. Los nutricionistas clínicos trabajan en estrecha colaboración con los dietistas para crear un plan de alimentación que se adapte lo mejor posible a  ellos y a su condición.

La nutrición es clave para una buena salud. Con la ayuda de la nutrición clínica y dietética hospitalaria, el paciente podrá disfrutar de una mejor alimentación. Con ello, no solo saciará su hambre, sino que también le proporcionará todos los nutrientes que necesita. Las dietas hospitalarias están orientadas a proporcionar una nutrición adecuada a los pacientes que lo necesitan. Es importante pensar que esto ayuda no solamente a mejorar en caso de enfermedad, sino a prevenir su aparición.

La nutrición clínica y dietética hospitalaria son elementales en el tratamiento de enfermedades

Una dieta y nutrición equilibradas es clave para mejorar la calidad de vida. Una dieta saludable no solo proporciona la energía que necesita un paciente para su día, sino que también ayudará a que su cuerpo funcione correctamente. Las personas que llevan una alimentación adecuada mediante la nutrición clínica y dietética hospitalaria, no solo afrontan mejor las enfermedades, sino que previenen otras.

Por poner un ejemplo, las personas con diabetes pueden regular sus niveles de azúcar en sangre comiendo alimentos con un índice glucémico bajo. Esto puede reducir su riesgo de desarrollar complicaciones en los ojos, los riñones y el sistema nervioso.

Aquellos pacientes que tienen hipertensión pueden reducir su presión arterial limitando la ingesta de sodio o comiendo más alimentos ricos en potasio como plátanos o aguacates.

Es, simplemente, un ejemplo de lo que puede hacer la nutrición clínica y dietética hospitalaria.