2 de Agosto

Las claves de la salud pública y la salud comunitaria

Universitat Carlemany

Share: 

La salud pública y la salud comunitaria están relacionadas, pero son asuntos diferentes. Por un lado, la salud pública se centra en proteger a las personas de las enfermedades, fomentando comportamientos saludables como la forma en la que se alimentan. Para ello, son necesarios profesionales de la nutrición que puedan proporcionar a los ciudadanos pautas correctas.

La salud comunitaria se centra en proteger a los grupos de factores ambientales como la exposición a sustancias químicas, o las malas condiciones de vivienda. Las claves para la salud pública y salud comunitaria son diversas, y trabajan con evidencias basadas en la investigación, respeto por la diversidad, asociación con las comunidades, sostenibilidad, esfuerzos de prevención o asociaciones con las comunidades.

Resumiendo, la salud comunitaria se refiere a las condiciones del entorno físico y social en el que viven las personas, que afectan su calidad de vida ahora y en el futuro. La salud pública, por su parte, es la disciplina en la que trabajan los profesionales para proteger y mejorar la salud del público. Combina el trabajo social, la medicina, la protección del medio ambiente y la ciencia.

 

Las ciudades deberían tomarse en serio la salud pública y la salud comunitaria

Las ciudades de todo el mundo deberían tomarse en serio la salud pública y la salud comunitaria, dados los efectos que la urbanización ha tenido en la salud mundial.

Las enfermedades infecciosas son una preocupación importante debido a la vida urbana. Esto se debe a que hay una mayor densidad de seres humanos en las ciudades y un crecimiento demográfico más rápido, lo que aumenta el riesgo de propagación de enfermedades. Por eso, es tan importante que las ciudades se tomen en serio la salud pública e inviertan en medidas preventivas, como vacunaciones y campañas de educación sobre saneamiento.

Por otro lado, hay que considerar que una comunidad saludable es aquella que tiene un sentido de pertenencia.

Se crea un sentido de pertenencia cuando las personas tienen la oportunidad de contribuir de diferentes maneras y se reconocen esas contribuciones. Esto puede ser a través de acciones como tiempo de voluntariado, colaborar en un proyecto, o incluso simplemente interactuar con la comunidad a través de las redes sociales. Cuando las personas pueden contribuir a su manera y son reconocidas por ello, sienten que pertenecen al grupo.

 

La alimentación es clave para el bienestar de las comunidades y la sociedad en general

El mundo actual de la alimentación, con alimentos procesados y modificados genéticamente, se ha convertido en un territorio desconocido para muchos. La preocupación más común es saber qué contienen los alimentos que se consumen habitualmente. En los últimos años, se ha eliminado el uso de ingredientes como las grasas trans y el jarabe de maíz, con alto contenido de fructosa, debido a los problemas de salud que genera. Sin embargo, el trabajo de los especialistas en nutrición es fundamental para proporcionar a las personas la información que necesitan para alimentarse adecuadamente. 

 

Cómo la alimentación afecta a la salud pública y salud comunitaria

La dieta es un factor vital en la salud pública y salud comunitaria. Si las personas se alimentan de manera saludable, su estado de salud será más bueno, lo que reduce de forma importante el riesgo de muchas enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud ha venido advirtiendo sobre la crisis de salud pública a la que nos estamos enfrentando en este momento, y se debe a nuestras dietas poco saludables. Este organismo constantemente hace énfasis en los peligros de los alimentos procesados, que contienen demasiada azúcar, sal y grasa.

Una dieta no se trata solo de lo que se ingiere, sino de cómo se hace. En otras palabras, la forma en que una persona come puede afectar a su salud y, al mismo tiempo, a la de las personas de las que se rodea.

Los hábitos alimenticios, como masticar correctamente, sentarse mientras se come, y no levantarse inmediatamente después de una comida, pueden parecer cosas insignificantes, pero pueden marcar una gran diferencia en la salud de una persona. Esto se debe a que estos hábitos se han relacionado con problemas de salud como diabetes, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, obesidad y cáncer. La dieta no solo determina nuestra salud, sino que también determina la salud de todos. 

 

Las claves para una comunidad saludable

Una comunidad saludable es aquella que está formada por una variedad de personas diferentes.

Para crear una comunidad y una sociedad saludable, es necesario tener unidad. Primero, hay que reconocer lo que hay en común con las personas antes de centrarse en lo que es único en cada persona. Y, luego, trabajar juntos hacia un objetivo compartido que beneficie a todos los involucrados.

 

Proporcionar lugares seguros para la actividad física y la socialización

La inactividad física y el aislamiento social son dos de los factores de riesgo más importantes de enfermedad mental. Por ejemplo, las personas que son crónicamente inactivas tienen un riesgo mucho mayor de estar deprimidas que las que tienen una vida activa. Los estilos de vida activos también se correlacionan con una mayor satisfacción con la vida, así como con una mejor salud mental.

 

Contar con una buena alimentación

Esto es básico para una buena salud pública y salud comunitaria.

La mala nutrición es una de las principales preocupaciones en todo el mundo. Quienes tienen un acceso limitado a los alimentos, no pueden permitirse o tener acceso a los nutrientes adecuados que necesitan. Esto se debe a la falta de educación sobre la ingesta nutricional, particularmente cuando se trata de cuáles son los alimentos con los nutrientes básicos para el correcto funcionamiento del organismo.

Además, aquellos que no tienen acceso a una buena nutrición, también tienen menos probabilidades de tener una salud mental estable y podrían ser más susceptibles a la depresión, la ansiedad y otras enfermedades mentales.