17 de Enero

¿Qué es la inclusión laboral y cómo se promueve?

Universitat Carlemany

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La inclusión laboral es un reto para reducir las desigualdades en los distintos ámbitos. Este artículo te explica en qué consiste y los programas que se implementan. 

El concepto de inclusión laboral: definición y formas de conseguirla

La inclusión es un concepto que llega a todos los ámbitos. Y, evidentemente, el área laboral tiene una relación directa con la social porque, sin inclusión laboral, no hay inclusión social

El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 10 busca la reducción de desigualdades entre y dentro de los países. Y, evidentemente, esta reducción de desigualdades se extiende, igualmente, a las oportunidades de acceso al empleo. Por lo tanto, las políticas de inclusión laboral tienen, hoy en día, una importancia central. Conviene entender el concepto y cómo se aplican estas opciones, tanto en las empresas privadas como en la administración. Si bien es cierto que las políticas de la administración son más inmediatas, no lo son necesariamente en la empresa privada. 

Es bueno que conozcas cuáles son las principales cuestiones a tener en cuenta en relación con este ámbito. Son las siguientes:

¿Qué es la inclusión en el trabajo?

La pregunta de qué es la inclusión en el trabajo resulta recurrente, pero tiene una resolución sencilla. En esencia, consiste en lograr que aquellas personas con impedimentos objetivos para trabajar puedan hacerlo. Y esto irá en la línea de reducir las desigualdades, cumpliendo el ODS de la ONU. Dicho de otra manera, es la forma de conseguir que todas las personas con talento puedan tener oportunidades reales en el ámbito laboral. 

Tipos de inclusión laboral

Los tipos de inclusión laboral que existen son varias, según el problema de partida. Los más importantes, aunque no las únicas, son los de este tipo:

Inclusión de género

La inclusión de género busca facilitar la integración de la mujer en el mercado laboral, fundamentalmente de dos maneras. En primer lugar, haciendo que acceda a puestos de trabajo donde hay un número de mujeres reducido. Por otra parte, también la inclusividad en lo referente a las retribuciones, con el objetivo de que, con el mismo trabajo, se cobre lo mismo. Hay que señalar que, en los últimos años, a estas políticas se les ha dado una relevancia especial. 

Inclusión de personas con diversidad funcional

La inclusión de personas con diversidad funcional y capacidades diversas es otro de los retos a medio plazo. Muchas personas no pueden trabajar en profesiones para las que sí que están cualificadas por problemas de accesibilidad u otras cuestiones. La diversidad funcional engloba las cuestiones físicas, pero también las intelectuales, de ahí que conviene realizar un enfoque holístico. En consecuencia, no está de más que se tenga en cuenta este proyecto, que vincula también a las empresas privadas.

Inclusión de minorías

La inclusión de minorías, ya sea por cuestiones étnicas o de diversidad sexual, es otra de las políticas clave. Hay que señalar, en este caso, es que existen numerosas posibilidades, de manera que has de comprobar las distintas situaciones. 

Inclusión por origen social

La inclusión por origen social se refiere a que las personas capaces puedan llegar a donde lo deseen independientemente de sus orígenes sociales. Este es el concepto de inclusión más antiguo, pero no por eso deja de ser importante. 

¿Cómo promover la inclusión laboral?

Las actividades para la inclusión social son varias, de manera que conviene que las conozcas. Estas son las políticas más recurrentes:

Becas y promoción

Las becas y la promoción son una de las mejores vías para que se consiga el objetivo de la inclusión. Por un lado, favoreciendo económicamente, la formación continua de las personas que trabajan. Una segunda posibilidad es la promoción preferente en puestos directivos de colectivos infrarrepresentados. Lo que se busca, en definitiva, es facilitar la promoción cotidiana. 

Es recomendable contar con un protocolo propio, y fácil de entender, que puedas utilizar. De esta manera, será más fácil que todas las personas sepan cuáles son las posibilidades.

Supresión de barreras arquitectónicas

La supresión de barreras arquitectónicas es un imperativo legal en la mayoría de los países para personas con diversidad funcional. Ahora bien, conviene señalar que estas políticas se tienen que aplicar en todos los centros presenciales. Esto implica un plan previo, con rampas de acceso, baños adaptados, puntos de apoyo y ascensores lo suficientemente amplios. 

La supresión de barreras arquitectónicas es obligatoria en cualquier edificio de nueva planta. Ahora bien, te conviene idear los espacios de trabajo teniendo en cuenta esta circunstancia para evitar problemas.

Cuotas de representatividad

Las cuotas de representatividad son otra de las maneras de favorecer la inclusión. Y esto se puede realizar teniendo en cuenta lo que marca la legislación, pero también mediante la implementación de protocolos propios. Lo que se busca, en definitiva, es que determinados colectivos puedan contar con representatividad en las empresas y en la función pública. 

Son varios los colectivos que pueden beneficiarse de este tipo de medidas. Por ejemplo, mujeres, personas con diversidad funcional, víctimas del terrorismo o, en algunos países, la pertenencia a alguna minoría. En definitiva, las cuotas proporcionan visibilidad y pretenden normalizar la entrada de estos colectivos.

Hay que señalar que las cuotas no tienen que ir reñidas con la competencia profesional. Se trata de que, a iguales capacidades, se pueda promover a un colectivo poco visibilizado o con problemas de inclusión.

Conciliación de la vida laboral y familiar

La conciliación entre vida laboral y familiar es otro de los elementos clave para conseguir que sea real. Y, para eso, las políticas de jornada continua, jornada flexible o reducción de jornada favorecen este objetivo. Eso sí, hay que señalar que estas políticas se tienen que ofrecer a cualquiera de los progenitores.

Otra opción ha tomado más fuerza, si cabe, a raíz de la pandemia del Covid-19: el teletrabajo. La mejora de las conexiones a internet ha facilitado que hoy sea posible trabajar fácilmente a distancia. Y qué duda cabe que, para cuestiones familiares, esta es una cuestión clave. Eso sí, este tipo de medida no puede ir nunca en contra de los estándares exigibles de productividad. 

Finalmente, y en entornos físicos, también se agradecen medidas de conciliación como la instalación de guarderías. De esta forma, se minimizan los tiempos de desplazamiento y se gana en calidad de vida.

Conclusión

La inclusión laboral es estratégica, pero conviene que sepas cuáles son las principales posibilidades existentes. No en vano, esta información te permitirá que cuentes con ese conocimiento, sea cual sea tu posición en el ámbito laboral.