9 de Junio

Fisiopatología aplicada en dietética y nutrición: ¿Cómo funciona?

Universitat Carlemany

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Dentro del estudio de la biología humana hay varias ramas; una es la fisiología, que además es de las más importantes. Su estudio es muy relevante para la medicina, puesto que su misión es saber cómo se pueden originar las enfermedades que sufren las personas. Por su naturaleza y fin, por tanto, la fisiopatología se tiene que relacionar necesariamente con otras ramas del cuidado de la salud y el cuerpo humano. Porque las enfermedades pueden tener su origen en distintos sistemas del cuerpo. Así, por ejemplo, se puede relacionar con la dietética y la nutrición. ¿Quieres saber cómo funciona la fisiopatología aplicada a la dietética y la nutrición? Es básica para el alumnado del Bachelor en Nutrición y Dietética de la Universidad Carlemany. Descubre su relación y en qué se benefician ambas áreas mutuamente.

¿Qué es la fisiopatología?

Antes de abordar cómo funciona la fisiopatología aplicada a la dietética y la nutrición, es importante saber qué es la fisiopatología. Se trata de una de las ramas de la medicina, y está encargada de estudiar qué mecanismos hacen que se desarrollen las enfermedades en las personas. Pero no es la única definición que podemos hacer, ya que también puede referirse a un área de la biología que se encarga de examinar cómo funciona un organismo cuando desarrolla una enfermedad.

Eso sí, hay que tener claro que la fisiopatología se encarga de la observación y estudio de cómo los procesos que desarrollan una enfermedad cambian el organismo de una persona. También explica cuál es el origen de las enfermedades, y cómo y cuáles son sus síntomas. Además, explica cómo evolucionan desde sus primeras etapas, todavía sin síntomas, hasta que una persona está curada, pasa a una fase crónica de la enfermedad, o fallece.

Tiene tres fases: la inicial, la clínica y la resolución. En la inicial, una enfermedad no tiene habitualmente síntomas tangibles o visibles. Esto llega en la segunda fase, la clínica. En ella se estudian los síntomas y su evolución. La última de las fases mencionadas, la resolución, es la que se produce cuando la enfermedad se cronifica o el paciente se cura.

En cualquier caso, su finalidad es la misma: analizar las enfermedades de las personas y otros seres vivos mientras existen y realizan sus actividades. En ocasiones, el origen de una enfermedad no está claro. Eso dificulta su investigación, y el conocimiento de elementos cruciales para conseguir una cura o una terapia para ella. Es el caso, por ejemplo, del Alzheimer. Conocer qué es lo que la origina, es decir, qué fisiopatología tiene, puede llevar a entender la enfermedad y hacer que se diagnostique en sus primeras etapas. También conseguir avances en el freno de esta enfermedad y, algún día, llegar a erradicarla.

Como puedes comprobar por lo que mencionamos, la fisiopatología es muy importante en el avance de la lucha contra las enfermedades en general, y contra el de algunas muy graves en particular. Cada pequeño avance que se logra en fisiopatología puede suponer  la salvación de muchas vidas. Como mínimo, la mejora en la calidad de vida de muchos enfermos. De ahí su importancia.

¿Cómo es la fisiopatología aplicada a la dietética?

La fisiopatología aplicada a la dietética estudia la relación entre la nutrición y la dieta alimenticia que siguen las personas con las enfermedades que contraen. Estas pueden deberse a múltiples circunstancias y tener diversos orígenes. Pero uno de los motivos que pueden llevar a contraer enfermedades es la nutrición de las personas.  Por un lado, pueden ocasionarlas tanto la falta de alimentos como su exceso. Y en el caso de algunas enfermedades, la ingesta o ausencia de un determinado alimento pueden derivar en una enfermedad.

Eso hace que una de las causas de determinadas enfermedades sean nutricionales. En pocas palabras: lo que comes y la cantidad que comes de cada cosa puede ser el origen de muchas enfermedades. Por eso es muy recomendable vigilarlo y cuidar la alimentación. Pero en ocasiones no basta con cuidarla, puesto que hay que eliminar el o los alimentos que están causando una enfermedad. Es el caso de todo lo que contenga azúcar para los diabéticos. O de los alimentos con gluten en el caso de las personas celíacas.

Pero la alimentación y la nutrición no son los únicos elementos que ocasionan enfermedades. Cada enfermedad puede tener su origen en varias circunstancias. Y lo que ingiere un enfermo, y la dieta que lleva, puede ser solo una causa de lo que le pasa. Por ejemplo, la desnutrición se puede deber a una diarrea aguda. Pero también a una alimentación deficiente, o a un tumor en crecimiento.

Por eso, la fisiopatología aplicada a la dietética y a la nutrición es solo una de las áreas que cualquier profesional de esta rama de la medicina aborda cuando tienen que dar con el origen de una enfermedad. Incluso puede que tenga que estudiar causas relacionadas con dos o más áreas. Ciertas enfermedades solo aparecen cuando se dan dos o más circunstancias. Y la alimentación puede ser una de ellas. En estos casos, la fisiopatología aplicada a la dietética y la nutrición tendrá que utilizarse junto con estudios de otras áreas.

¿Qué beneficios aporta?

A la vista de lo que hemos comentado hasta ahora, quizá el beneficio más importante que aporta la fisiopatología aplicada a la dietética y la nutrición es contar con un campo más extenso para el análisis de los orígenes de las enfermedades. Este campo es la alimentación. No solo eso, sino que al trabajar en coordinación con otras áreas permite acotar y concretar más a qué se debe la aparición de una enfermedad.

Aparte de esto, conocer qué alimentos o ingredientes de un alimento colaboran en el origen o empeoramiento de la enfermedad puede ayudar a aliviarla. O a hacer que desaparezca por completo y controlarla. Así, en el caso de las personas con celiaquía, la eliminación de los alimentos con gluten hace que mejore su calidad de vida y sus síntomas se reduzcan a la mínima expresión. En definitiva, permite controlar la enfermedad.

Conclusión

A la vista de lo expuesto, la relación entre la fisiopatología y la dietética, así como con la nutrición, ayuda a esclarecer el origen de muchas enfermedades. Pero también ayuda a que desaparezcan, al cambiar la dieta y los alimentos que come una persona enferma. O contribuye a que la enfermedad se convierta en crónica pero con mínimas molestias para los afectados. En definitiva, la fisiopatología  es un campo vital para comprender las enfermedades y su origen. Si te atrae la medicina ¡aprende al menos lo básico sobre fisiopatología aplicada a la dietética!