27 de Octubre

Emprendedores sociales: 8 casos de éxito que te inspirarán

Universitat Carlemany

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El emprendimiento social se está volviendo cada vez más popular. Es más, en los últimos años parece que asistimos a un boom de emprendedores sociales que crean y administran empresas destinadas a hacer un mundo mejor. Ahora bien, para hablar de los casos de éxito en este campo, es necesario antes señalar, simplemente, en qué consiste.

¿Qué es el emprendimiento social?

El emprendimiento social es un tipo de emprendimiento que se enfoca en resolver problemas sociales y ambientales.

Los emprendedores sociales usan los negocios como una fuerza para el bien común y, a menudo, trabajan para mejorar sus comunidades y la sociedad en su conjunto. Lo hacen mediante el uso de habilidades comerciales, para proporcionar bienes o servicios que mejoran vidas, crean empleos y promueven la sostenibilidad.

Hay muchas opciones para convertirse en emprendedor social, como iniciar una empresa comercial o donar dinero a organizaciones benéficas.

Los emprendedores sociales son muy diferentes a los emprendedores tradicionales, puesto que quieren ser parte de la comunidad a la que intentan ayudar. Intentan encontrar formas de ayudar a más personas y también asegurarse de que su negocio sea sostenible a largo plazo.

Casos de éxito de emprendedores sociales

En España encontramos una gran lista de emprendedores sociales que tratan de hacer un mundo mejor con sus empresas. Es posible que algunos de los que se señalan a continuación sean desconocidos, pero, sin duda, son inspiradores

GAWA Capital: Agustín Vitorica

Detrás de este proyecto se encuentra Agustín Vitorica. La amplia formación de este doctorado por la Manchester University le llevó, tras muchos años de trabajo en inversiones privadas y gestión de activos, a crear GAWA Capital. Esta empresa ha sido reconocida como la primera consultora en España de impacto social, con la que ayuda a crecer a otras empresas sociales en países en desarrollo.

Cristina Balbas

Esta doctora es un ejemplo de los muchos emprendedores sociales que hay en España, y se graduó en Princeton en Biología Molecular. Participa en muchas actividades relacionadas con la comunicación científica y la divulgación.

Como emprendedora social, hay que señalar su empresa, Escuelalab. Con ella, Balbas trata de que todos los niños puedan acceder a una buena educación científica, fomentando la investigación entre ellos. Cabe destacar que este proyecto ha recibido muchos reconocimientos, como el Premio Nacional de Educación. Por otro lado, en su haber, esta científica tiene el Premio Jóvenes Emprendedores Sociales, otorgado por la Universidad Europea de Madrid.

Javier Goyeneche: emprendedores sociales

Uno de los principales ejemplos de emprendedores sociales españoles es Goyeneche. El primer negocio lo creó en el año 1993, y fue una comercializadora de pins que duró muy poco por la crisis económica de ese año. Al año siguiente, junto a Jorge Cañedo, comenzó su viaje hacia la sostenibilidad con su empresa de complementos Fun & Basic.

En el año 2009 comenzó a trabajar limpiando el fondo del mar y de los océanos usando su marca, ECOALF, de moda sostenible. En ella usaba los fondos y residuos de los fondos marinos para crear su ropa. Desde entonces, la firma se ha expandido a otros países, y con ella ha fundado en colaboración con Ecoembes la fundación Upcycling the Oceans.

Gloria Gubianas

Tras finalizar sus estudios, Gubianas co-fundó a los 23 años Hemper y Sheedo. Estos son dos pilares importantes del emprendimiento social español.

Por un lado, Sheedo se dedica a fabricar papel plantable, proporcionando un uso nuevo al papel que ya no se usa, pudiendo convertirlo en una planta. Por otro lado, Hemper hace moda sostenible con sus productos fabricados con cáñamo. Tiene sus fábricas en Nepal para ayudar a ese país a desarrollarse. 

Alfonso Escriche

A Alfonso le apasiona la innovación social y la tecnología, y por eso se especializó en crear software que resuelva problemas sociales. Un ejemplo de su trabajo como parte del conjunto de emprendedores sociales es CerQana.

Esta app trata de fomentar no solo la inclusión de las personas mayores y las dependientes, sino que también intenta hacerles ganar autonomía en su vida diaria. Para ello, creó una aplicación con una interfaz muy simple y utilizando pictogramas en lugar de palabras difíciles de leer para ellos. Entre sus muchos reconocimientos cuenta con el Premio de la Fundación Más Humano.

Diana Arias, DECEDARIO

Diana se especializa en diseño gráfico, creatividad y estrategia. Su incursión en la emprendeduría social ocurre como consecuencia de su Daño Cerebral Adquirido, ya que vio que no había herramientas para minimizar las secuelas que dejaba esa patología en el habla. Por ello, creó DECEDARIO, un juego de mesa que ayuda a estimular la cognición de personas que sufren esta enfermedad.

Hay que señalar que el proyecto lleva poco tiempo activo, pero ya tiene buenos apoyos y reconocimiento de organismos importantes, como Acento G o el Premio Anuaria Pro.

José Moncada: emprendedores sociales

Moncada es el líder, dentro de los emprendedores sociales, de la inversión de impacto. Ha trabajado durante más de diez años en servicios financieros europeos. Es en 2015 cuando funda La Bolsa Social, una plataforma para conectar a empresas e inversores interesados en el impacto social y medioambiental.

Esta plataforma de crowdfunding lleva asociados otros proyectos sociales de desarrollo de comunidades, como Nostroc o Farmidable.

Laura Fernández

La catalana Laura Fernández es especialista en innovación y tecnología, además de serlo también en crear programas formativos. Es CEO de AllWomen desde el año 2017, campus formativo pionero en Inteligencia Artificial y tecnología exclusivamente para mujeres. El propósito de su empresa es claro: potenciar la visibilidad y el empoderamiento de las mujeres en el campo tecnológico.

Los emprendedores sociales son un motor de cambio para la sociedad. Gracias a sus proyectos, con los que buscan hacer un mundo mejor, no solo están fomentando una mejor economía del país, sino que también tratan de ser un elemento importante en el desarrollo de las comunidades en las que participan y de las que son parte.

España es un país de gran talento emprendedor, tal y como se puede ver en estos ejemplos, pero no es suficiente. Son necesarios muchos más emprendedores sociales que hagan más fuerza.