22 de Septiembre

¿Qué es el diseño gráfico sostenible?

Universitat Carlemany

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El diseño gráfico sostenible es una disciplina importante para cualquier empresa u organización que se dedique a esta área del conocimiento. Por lo tanto, conocer cómo funciona este concepto ya incluido en los contenidos de toda formación en Diseño, es importante.

Diseño gráfico sostenible: definición y principales formas de lograrlo

El diseño gráfico sostenible es la disciplina que se centra en las cuestiones externas medioambientales que implica, pero, también, en su capacidad de reutilizar materiales durante todo el ciclo de vida. Esto, pues, no se centra únicamente en el diseño propiamente dicho.

La definición más sintética es la que en su día hizo Gro Harlem Butland, la creadora del término. El diseño gráfico sostenible sería "aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las de las generaciones futuras". En consecuencia, esta terminología va más allá del diseño ecológico.

Esta cuestión es clave porque, según los estudios, el 80 % del impacto ambiental de determinados productos se crea durante las primeras fases del diseño.

¿Cuáles son las principales acciones para contribuir a un diseño gráfico respetuoso con el entorno? Estas son las acciones más interesantes a aplicar:

Sigue una visión holística

Como principio general, has de contar con una visión holística. Esto significa que, para planificar tu diseño, compruebes cuál es el Ciclo de Vida del Producto. Esta premisa es la que te indicará cuáles son los aspectos a tener en cuenta.

En segundo lugar, hay que recordar que el diseño empieza en el planteamiento pero, después, va a tener un impacto, ya sea en la fabricación, distribución, comercialización y uso. Esto implica que hay que ir un paso por delante para diseñar pensando en el futuro.

Por este motivo, la visión holística va un paso más allá del diseño gráfico ecológico. No ha de extrañar, pues, que la sostenibilidad sea una cuestión distinta.

Reducción de impacto ambiental en el lugar de trabajo

La reducción del impacto ambiental en el lugar de trabajo se puede conseguir de varias maneras, y eso también contribuirá en el diseño.

En primer lugar, puedes utilizar impresoras de consumo reducido. Por otra parte, puedes seguir una política de horarios de trabajo que contribuyan a una reducción del consumo energético. La idea, en definitiva, es que generar un diseño resulte más barato sin renunciar a la calidad.

Aunque esta sea una cuestión tangencial, sí puede servir para trabajar mejor y ser rentable. No hay que olvidar que estas cuestiones sirven, a la larga, para marcar la diferencia.

Elección de tintas y papeles

La elección de tintas y papeles influye decisivamente en el coste de los diseños, y ahí puedes hacer algo por la sostenibilidad. Esta es una cuestión previa que tienes que tener en cuenta.

En lo referente al papel, puedes optar por un papel ecológico, sin cloro y, en algunos casos, reciclado. Sea como fuere, estas opciones supondrán una rebaja de la huella de carbono que servirá. Eso sí, valora que la opción es compatible con lo que buscas, porque en ocasiones no queda otro remedio que utilizar alternativas distintas.

Las tintas pueden ser, también, una forma de ser sostenible. Lo mejor que se puede hacer, para evitar contaminación en los residuos, es utilizar tintas de origen vegetal.

Política de proveedores

La política de proveedores también tiene en cuenta la sostenibilidad. Y esto es algo que puedes hacer de varias maneras.

En primer lugar, asegúrate de que tu proveedor tiene unos procedimientos ecológicos de fabricación. Por otra parte, comprueba que apuesta por opciones de proximidad, que reducirán la huella de carbono. Finalmente, valora que la política laboral de tu proveedor con sus empleados es justa y que da salarios dignos.

En consecuencia, y dentro de las posibilidades que tengas, es conveniente valorar esta cuestión. A la larga, reducirás el impacto energético negativo de la fabricación.

Ajusta el uso de papel a lo estrictamente necesario

El uso del papel tendría que ser el estrictamente necesario, tanto en el planteamiento del diseño como en la distribución.

En una época en la que las personas se informan por internet y reciben la información por este medio, conviene plantearse hasta qué punto el uso del papel es necesario. Hacerse esa pregunta puede ser vital para reducir la huella de carbono. Y, para eso, convendrá que previamente hayas definido con claridad el target al que te vas a dirigir.

Esto no implica que renuncies a determinadas políticas comerciales si son necesarias. Pero sí que te plantees, desde el principio, si utilizar métodos digitales no es más indicado.

Utiliza sistemas de embalaje biodegradables

Los sistemas de embalaje biodegradables es una de las formas de reducir la contaminación en varios sentidos. Este sistema, que se generalizó en la década de 1990, se puede utilizar para múltiples productos.

Si diseñas un embalaje, plantéate que este sea biodegradable. Esta será una manera de reducir el impacto negativo y de poner tu grano de arena a un planeta sostenible. Hoy son multitud las posibilidades a tu alcance y, además, para todo tipo de productos.

Aunque esta parte ya está relacionada con el consumo o uso de un producto, no es menos importante. Al fin y al cabo, este es el destino final en la mayoría de los casos.

Sé responsable con la distribución

La distribución de un diseño es otra de las maneras de reducir el impacto ambiental. Y esto se soluciona de dos maneras que hay que tener presentes.

En primer lugar, cuando te plantees un diseño, hazlo pensando en cómo se va a distribuir; quizás encuentres opciones más sostenibles. Por otra parte, si tienes que contratar a una agencia de transporte, asegúrate de que sea la que tiene una política más sostenible. Ambas acciones tienen un impacto indudable en el resultado final.

Por lo tanto, en este tema puedes hacer mucho para, indirectamente, reducir el impacto ambiental. A la larga, se notará y eso es de agradecer para tu proyecto.

Conclusión

Las políticas de diseño gráfico sostenible son decisivas para influir positivamente en el entorno. Y, además, hay que destacar que, en los próximos años, este es un eje de actuación que se va a exigir.