20 de Mayo

Definición y principales funciones de la psicología deportiva

Universitat Carlemany

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La psicología deportiva es una disciplina que hoy está en boga, debido a la profesionalización del deporte. En este artículo encontrarás una definición del concepto y las principales funciones de la psicología en este ámbito.

¿Qué es la psicología deportiva? Una definición básica

La psicología deportiva se definiría como el campo de saber centrado en el estudio de las capacidades de una persona para practicar deporte, desde una perspectiva holística y analizando en antes, durante y después, en relación con sus procesos psicológicos. Por otra parte, analizará las reacciones físicas y psicológicas de la persona que practica deporte.

Lo cierto es que las funciones que tiene esta disciplina, hoy en día, son numerosas. No ha de extrañar, pues, que la totalidad de los clubes deportivos tengan a un profesional de la psicología en nómina.

Las funciones de la psicología deportiva

Los profesionales de la psicología pueden realizar un asesoramiento puntual o psicoterapia, según las necesidades de cada persona. Y, a veces, la metodología de los profesionales puede estar centrada en cuestiones patológicas o realizar una labor más de coach.

La persona que se dedique a la psicología del deporte ha de tener un conocimiento básico formativo en Psicología, pero también debería tener un cierto conocimiento de la dinámica deportiva. Lo habitual, hoy en día, es que haya una especialización creciente, así que convendrá tenerlo presente.

Dicho esto, para entender qué se hace en esta profesión, conviene centrarse en aquellas cuestiones principales que marcan la diferencia. Son las siguientes:

1.  Mejorar las ratios de rendimiento

La mejora de las ratios de rendimiento a corto y medio plazo es la principal razón de ser de esta disciplina. Muchas personas que se dedican al deporte y que tienen grandes cualidades pueden pasar por una etapa de bloqueo. Es entonces cuando conviene realizar un estudio e indagar en las causas del mismo.

Es relevante señalar que el bloqueo puede solucionarse, bien con la toma de consciencia, bien con psicoterapia. Has de saber, además, que el trabajo de mejora se puede realizar, aunque no haya un bloqueo previo. Sea como fuere, este es un primer paso imprescindible para la mejora y superación de los rendimientos. Al fin y al cabo, lo que buscan la mayoría de los deportistas es mejorar.

La psicología en el deporte tomó protagonismo a partir de la década de 1980, aunque ya en los 60 se le daba importancia. Ver que había deportistas de élite con talento que inexplicablemente fallaban hizo que esta disciplina se pusiese de moda. No ha de extrañar, pues, que hoy sea habitual en este ámbito.

2.  Aumentar la motivación 

La motivación es otro de los aspectos clave para mejorar el rendimiento cuando se practica un deporte. Estar en la temida zona de confort implica no crecer, y eso va diametralmente en contra de las exigencias competitivas.

Las personas que practican deporte pueden estar desmotivadas por varios motivos. En primer lugar, porque han conseguido todo lo que se proponían. Por otra parte, porque en su vida personal tienen problemas que interfieren en su rendimiento. Lo que se busca, en definitiva, es que en casos complicados se le pueda dar la vuelta para recuperar una senda positiva.

Aunque este trabajo se puede realizar con un estado basal positivo, lo cierto es que se suele poner en valor cuando hay algún tipo de problema. Y es conveniente que, en este caso, sea el deportista el que tome consciencia para pedir ayuda.

Esto implica que, para ayudar a aumentar la motivación, una persona que se dedique a la psicología tendrá que realizar un diagnóstico previo para, después, proponer soluciones.

3.  Fijar objetivos realistas

La fijación de objetivos realistas es el elemento clave de los profesionales de la psicología coach. Y esto sirve para marcar la diferencia en el día a día, sobre todo a la larga.

Por lo general, lo que se hace es estructurar un calendario de objetivos, porque es fundamental conmensurarlos. Esta cuestión tiene que fijarla la persona que practica la disciplina deportiva, pero desde el realismo. Es por ello que, en caso de duda, es bueno que consulte con un profesional. Las personas que se dedican a la psicología del deporte ofrecen, en este caso, una ayuda de gran utilidad.

El objetivo final, más allá incluso de la consecución práctica, es la salida de la zona de confort. En consecuencia, estamos ante una de las funciones más importantes de esta disciplina.

4.  Mejorar las dinámicas grupales (en deportes de equipo)

Las dinámicas grupales influyen positiva y negativamente en el conjunto. Y esto, en los deportes de equipo, es clave. Por lo tanto, contar con una persona especializada en psicología del deporte es clave.

Las personas formadas en psicología deportiva pueden realizar, en el colectivo, una función de motivación y fijación de objetivos. En deportes como el fútbol, el baloncesto o el balonmano, esta cuestión es central. Y qué duda cabe que, para conseguir resultados, la mejora de las dinámicas será un aspecto central.

Ahora bien, hay que señalar que esta cuestión puede tener varias derivadas. Dentro de la problemática, es posible encontrarse con personas concretas que tienen problemas más allá del grupo. En ese caso, el profesional ha de saber identificar quién necesita una ayuda específica. Por otra parte, hay eventos puntuales externos que pueden implicar una pérdida de ánimo, aun con una buena inercia previa.

Esto supone que la psicología del deporte aplicada a equipos requiere de un trabajo específico. No está de más, pues, tenerlo en cuenta para entender cómo funcionan los equipos y cómo mejorar. Hoy el trabajo en equipo es fundamental.

Conclusión

El deporte, al ser un negocio global, ha impuesto nuevas obligaciones; hay que recordar que, en España, el fútbol profesional mueve hasta el 2 % del PIB. Por lo tanto, es normal que se apliquen técnicas encaminadas a mejorar el rendimiento. La psicología deportiva ha venido para quedarse y, en los próximos años, se multiplicarán los profesionales del ramo. Esta es una buena opción de formación porque, además, se puede compaginar con otras ramas de la psicología.